«Mi experiencia con Proyecto Menara» por Chaimae Abahaj.

“Mi experiencia con Proyecto Menara” por Chaimae Abahaj

Mi experiencia en el Proyecto Menara lo describiría como una sesión de fotos en la que pienso en voz alta, reflejando de esta manera la realidad que muchos de nosotros vivimos. Una vida universitaria en la cual racionalizamos el tiempo como podemos entre la facultad, el piso, nuestras aficiones, nuestra nostalgia y el tiempo que nos pasamos soñando en nuestra meta por cumplir. Sí, somos extranjeros, venimos solos, afrontamos a la vida  y crecemos con cada dificultad que se nos pone en nuestro camino. No es fácil, pero tampoco es difícil, simplemente es diferente.

 

foto Chaimae post propioA veces no sabes si estás preparado para el cambio hasta que lo vives. En mi caso me han mentalizado desde el colegio que una vez acabado bachiller y aprobada la selectividad tendría que irme a algún destino de España para proseguir mis estudios. Lo sabes, sabes que llegará el día en que reúnas en maletas las cosas más importantes de tus 18 años y transladarte, como si de un paquete se tratara, a otro continente, otro país, otra ciudad, otra habitación: sola.

 

Antes de irte deseas ese cambio, salir de tu entorno y empezar de nuevo pues es una oportunidad para  empezar de cero, dejando de un lado todas las comodidades que jamás habías valorado y que hoy tras unos meses fuera de casa, recuerdas con cariño. Quién me iba a decir a mí que los jerséis se achican con el agua caliente, o que prepararse un delicioso “tajine” sería tan complicado o simplemente poder controlar tu libertad sería una tarea difícil.

 

Una vez familiarizada con el cambio, simplemente dejé mi mente en blanco y empecé a pensar fríamente dejando de al margen el drama y recordé, que todo este esfuerzo tenía una explicación. Había aceptado el cambio, me lo habían inculcado desde pequeña porque yo aquí tenía una misión: formarme como estudiante que soy y sacar provecho de lo que pueda aprender cada día, para que el día de mañana, cuando regrese a Marruecos como una persona preparada y un ejemplo para mi sociedad, pueda ver la cara de mis familiares llenos de orgullo y de mis amigos que me recordaban como una estudiante de instituto, y decirles:“Objetivo conseguido».