Entrevista a Albert Bitoden en el II Taller Transfronterizo del Proyecto MENARA (Granada).

Albert Bitoden

Albert Bitoden es coordinador del centro Fundación CEPAIM.  En nuestro II Taller Transfronterizo habló de la gestión de la diversidad cultural en la empresa y de su experiencia como asesor para empresas.

 

La diversidad cultural es reconocimiento, respeto, motivación para conocer lo distinto, predisposición para trabajar en espacios en los que hay otras tendencias religiosas, otras perspectivas… en definitiva, la complejidad de ser persona.

 

 

 

¿Cómo marca la diversidad cultural el crecimiento de una empresa? 

Reconocer la diversidad cultural no implica nada. El ser conscientes de que existen personas con inquietudes diferentes nos puede hacer realizar nuevos productos. 

 

¿Saben aprovechar las empresas las migraciones? 

Los emigrantes son una buena oportunidad para los negocios. Las empresas españolas sí están abiertas a recibir emigrantes pero necesitan más formación, más atrevimiento, cambiar el foco de producto-beneficio para convertirse en una empresa más responsable socialmente para que las migraciones sean realmente un beneficio para ellas.

 

¿Qué se precisa para que las empresas y trabajadores integren de manera eficaz la diversidad? 

Es necesario que ambas partes asuman el derecho de igualdad de oportunidades y el derecho a ser iguales pero diferentes.

 

La diferencia de la que hablas se ve continuamente en nuestra vida cotidiana… 

Hay que pasar de la observación a la acción. Ya hemos visto que nuestro color de piel es diferente, que somos hombres y mujeres, con religiones diferentes… pasar a la acción supone crear nuevas pautas de convivencia a través de la sensibilización. Para esto, los centros educativos son fundamentales; pero en las empresas hay que incidir en la aplicación de la diversidad como parte fundamental del día a día.

 

La diversidad surge en torno a una moda… 

Ojalá no fuera una moda sino una cuestión social que generara más espacios de debate y se generaran cambios.

 

La diversidad cultural en la empresa como beneficio económico. 

La empresa del siglo XXI no puede situar el beneficio económico como único motor. Hay otros como el beneficio de la socialización, del bienestar, la consolidación familiar, de la amistad, de la convivencia… que son capaces de generar entornos inclusivos. 

Es necesario que empecemos a pensar en las empresas no sólo en términos económicos sino socio-económicos, desarrollando más el lado social.

 

La Fundación CEPAIM asesora a las empresas en materia de diversidad cultural. ¿Qué les ofrecen y cuáles son las dificultades que encuentran?

Principalmente sensibilización, que entiendan la importancia de la diversidad cultural. Después formación, ayuda en la creación y gestión de un plan para la diversidad y finalmente acompañamiento en el proceso de evaluación.

La dificultad más notable es la reticencia que existe por parte de algunos trabajadores de integrar la diversidad en su trabajo.